| |
 |
|
|
| |
|
| un
país rico |
|
Allá abajo, en
donde el globo terráqueo empieza a dar la vuelta, hay un país, una tierra
hermosa y grande, un lugar lleno de colores, sabores y sonidos.
Allá abajo hay un lugar fértil y abundante.
Tan fértil y abundante que podría dar comida al triple de las personas
que lo habitan.
Allá abajo hay una tierra a la que como ninguna, le sobran climas, llanuras
y montañas. Esa tierra está llena de recursos, de energía, de ríos, de
lagos y de un mar tan inmenso que parece que nunca termina.
Allá abajo hay un país con glaciares, pampas, cataratas, playas, quebradas
y selvas que todavía no se contaminan. Hay islas que no se olvidan, y
hasta hay un lugar muy blanco y frío al que llaman "la Antártida".
Allá abajo hay tantas, pero tantas cosas,
que es imposible contarlas todas. Lo que sí se puede contar, es que allá
abajo es AQUÍ, y aquí se llama... ARGENTINA. |
|
| |
|
| nuestros
chicos |
|
Pero en ese lugar que puede maravillar
al mundo con sus riquezas, en este lugar que es nuestra querida Argentina,
los que cada día salimos de nuestras casas nos chocamos con imágenes que
duelen demasiado, con imágenes que reflejan necesidades y urgencias.
Nos encontramos con el sufrimiento de los que nada hicieron
para merecerlo... nuestros chicos. Y decimos "nuestros" porque ellos son
inevitablemente nuestra responsabilidad, y porque sentimos que no podemos
mirar para otro lado.
Hoy, ahora, millones de nuestros chicos están perdiendo su
infancia, sus derechos, sus posibilidades de llegar a ser personas. En
lo que tardamos en leer estas líneas, hay un chico que se está muriendo
porque nadie le tendió una mano.
Esta realidad nos afecta directa o indirectamente, porque estamos juntos
y dependemos unos de otros, y porque creemos que no se puede ser feliz
rodeados de tanto dolor.
Pensar en el prójimo es verse a uno en el otro, y entonces,
palabras como "ellos", "otros", "algunos", empiezan a transformarse en
un NOSOTROS.
En Manos por Hermanos sentimos que lo que se está perdiendo,
lo que está en juego y debemos recuperar, es el futuro de TODOS. |
|
| |
|
| mucho
más que números |
|
Si miramos un poco nuestras propias
estadísticas, si nos detenemos y reflexionamos sobre lo que nos están diciendo, o inclusive si las comparamos
con otros países hermanos que viven realidades similares a la nuestra,
encontraremos que los resultados son alarmantes.
Tal vez, y sólo como para poder tomar real conciencia de
las enormes magnitudes que tiene la pobreza en Argentina, podríamos apoyarnos
en algunos números.
Por favor no nos olvidemos que los datos son fríos y lejanos, pero que
detrás de cada una de estas cifras hay un bebé, un chico, un anciano o
una familia que está desesperada. Cada número es un semejante que sufre. |
|
| |
|
- Alrededor de 21.000.000 de Argentinos están
viviendo en la pobreza.
- De esas personas, más de 9 millones son chicos
y adolescentes.
- Según los datos del Indec, el 70,3 por ciento
de los chicos del país es pobre
(agosto 2002).
- Cada hora que pasa hay 900 nuevos pobres (fines del
2002).
- El 27,5 % de los Argentinos son indigentes (enero 2003).
- El 20% de los chicos sufre algún grado de desnutrición.
- En la ciudad de Buenos Aires, 3 de cada 10 chicos son
pobres y uno de esos tres sufre hambre (enero 2003 - Fuente: Grupo Sophia)
- Cada día que transcurre, 52 chicos mueren por
causas evitables.
|
|
| |
|
| la
desnutrición |
|
Ojos grandes, mirada perdida,
bracitos largos y flacos, piel arrugada y músculos débiles. Esta es la
cara más triste y sombría de nuestro país. Pero también es el rostro y
la apariencia de cientos de miles de chicos argentinos.
El término "desnutrición" generalmente se refiere
a que hay una carencia de algunos o todos los elementos nutritivos, producida
por la falta o por la mala alimentación. La deficiencia de vitaminas,
la irregularidad en la comida y la inanición parcial y total, son distintas
formas y etapas que adquiere la desnutrición.
Esta puede ser lo suficientemente leve como para no presentar
síntomas aparentes, o tan severa que el daño ocasionado sea irreversible
aún cuando el niño logre mantenerse con vida.
Según la UNICEF, es la principal causa de muerte de lactantes
y niños menores de 5 años en países en desarrollo. En enero del 2003,
un estudio realizado en el área metropolitana, rebelaba que el 40 % de
los chicos eran pobres, y que ese 40 % tenía un coeficiente intelectual
como mínimo un 20% menor al de los chicos no pobres. |
|
| |
|
| educación:
un compromiso permanente |
|
En el año 1995,
existían en Argentina cerca de 950.000 analfabetos (fuente: UNICEF: Estadísticas
para América Latina y el Caribe).
En el año 2000, Argentina fue, en la lista de países latinoamericanos,
el anteúltimo país en cuanto a la asignación de recursos para la educación,
con un magro 6% (fuente: UNICEF: Estado Mundial de la Infancia).
Pensamos que una de las formas a partir de las cuales se
puede contribuir a transformar la realidad que nos aqueja, es ayudando
“realmente” al desarrollo de la educación de nuestros niños. Sin educación
no hay futuro, por eso queremos hacer de esto un compromiso permanente.
Humildemente, desde Manos por Hermanos, nos comprometemos
y te ofrecemos un lugar en donde poder dar una mano concreta, para que
la mayor cantidad de chicos tengan la posibilidad de acceder al estudio,
o a mejorar la calidad del que tienen en las escuelas más postergadas.
Sabemos que quizás esto no alcance, pero entendemos que entre todos, podemos
empezar a lograr cosas que, por más pequeñas que parezcan, son imprescindibles
para nuestros niños. |
|
| |
|
| hay
mucho por hacer |
|
Frente a todo esto, frente a las imágenes que duelen
y a los datos que golpean, creemos que hay mucho por hacer y estamos seguros
que juntos podemos hacerlo. Tenemos que hacerlo.
Nuestro querido país tiene todo el potencial necesario para
ser realmente una tierra en la que ninguna persona viva en la miseria.
No nos vamos a acostumbrar a ver chicos con hambre. No queremos
un país con educación para pocos. No vamos a resignarnos a que un niño
se muera por no ser vacunado a tiempo. No queremos ver padres jóvenes
que no trabajan, queremos apostar a una cultura de solidaridad, educación
y trabajo.
Hoy, más de 2 millones de voluntarios de todas las edades,
en toda la Argentina, trabajan y dejan sus horas y esfuerzos para que
las cosas empiecen a cambiar. |
|
| |
|
| No
queremos contar o mostrar
el sufrimiento de nuestros hermanos.
Queremos empezar a resolverlo.
¡CONTAMOS CON VOS!

Armando Tesar
Manos por Hermanos
|
|
| |
|
|
|
|
|
 |
 |
|
 |
| |
|
|
|